Tigre, tigre, que te enciendes en luz por los bosques de la noche ¿qué mano inmortal, qué ojo pudo idear tu terrible simetría? ¿En qué profundidades distantes, en qué cielos ardió el fuego de tus ojos? ¿Con qué alas osó elevarse? ¿Qué mano osó tomar ese fuego?

El Tigre de Willian Blake

martes, 28 de febrero de 2012

ALEJADO DEL SOL II


¿Dónde estás? ¿Dónde...?

Esta claridad conforma demasiadas líneas muertas

esta mano anillada alza la desesperación,

o quizás sea amniótico aislamiento,

piel camaleónica y dura contra el dolor... no hay más...

¿Dónde estás ?


Puedo cruzar con un rápido pensar

este leonado trigal

o

este espinar fosco,

no sé qué me mostrará esta diáfana luz

porque mis ojos son perfectos abismos,

el mar salado de tu carne

reseca esta garganta de perdición,

¿Dónde estás?


Estos páramos diurnos no me bastan,

llego a los límites de estos lares perdidos

ya abatido, sin ganas de pelea,

uñas que remueven raíces, y cortan el aire,

intento anestesiar el pensamiento

y este bozal para no dejarme querer

pude ser la pregunta que me niego.


Desde estas grietas míseras

contemplo lo que me deja el día,

luz con traición que me atrapa con ambigüedad,

puedes ver al dragón

puedes mirar a la libélula,

ellos otorgarán la oportunidad de conocerme...

conocerte... conocerte... conocerte...

¿Dónde estás?

Seré creado por vuestros pechos y por vuestros vellos,

¿entenderé a esa tormenta seca

hacer saltar por los aires cualquier verderal?


¡Cómo voy amar a la luz!

Ilusionista con llave escapatoria de sombras

rebelde hacia a la inflexión negra,

pero allí, incluso en ese reino de cartón,

tendrás que rajar la claridad

pese a que el riesgo de acabar llagado

puede ser otra capa en la epidermis del tiempo

que no abandona su empecinada corrosión.

lunes, 27 de febrero de 2012

ANTITODO




antitodo, no me llamo Carlos,

me llamo escoria, basura reaccionaria,

genéticamente envenenado, con el cromosoma del antipoema

incrustado en la incógnita hélice del ADN,

antitodo, no me llamo esperanza,

ya no hay lugar para la rima

es una jaula que da grima,

podencos esqueléticos y zancudos nefastos

aguardan al otro lado del minado Guantánamo,

el concepto es algo que perdí a bordo

de un avión Kamikaze Cero,

así que aprieto el pañuelo de guerra

y me lanzo a través del cielo detonado

con el sol naciente a la espalda de los campos dorados,

tres tristes tigres comieron en un trigal...


no tengo por qué vomitar, no hay estómago,

la vaca hinchada navega el Ganges, los clavos amanecen por el mismo sitio,

no tengo por qué hablar, no hay cuerdas bucales,

la casa siempre se quema por el tejado

cuando no hay agua, ni vino, ni ginebra,

no tengo por qué amar, no hay corazón,

¿pero será ese el órgano del amor? Allí dónde solo hay un mar

de sangre extraña que viene y se va,

entrégame ese ósculo con vicio

manejando las manos siempre más abajo,

arrancame las branquias

y ahógame en la Atlántida más profunda,

antitodo, las sombra no son sombras,

son algo para mantener la guerra eterna, santa, blasfema, petrolera,

no mantengo ni sostengo albur, ahí te lo entrego junto con la dentadura postiza,

Lanzarote astillado, criticado, cabalgando huesos,

campo de minas, reino de los tullidos, letra tras letra disléxica,

antitido, no hay antídoto, no hay salvación,

el turno en el matadero de los cerdos

llega demasiado deprisa para despedirse de los amigos.

domingo, 19 de febrero de 2012

FRAGMENTO DE LOS CANTOS DE HILMARNOK

1

Esta niebla espesa

envuelta en la luz broncínea

de las alargadas farolas espectrales

se abate como un reino de susurros

entre la calma pactada de un ocaso muy rápido

para todos los sentidos que se diseminan

hacia monolíticas tierras de recuerdos,

sueños... sueños... sueños...

Sueños de torreones que se alzan

que se derrocan,

con un chasquido de dedo descarnado,

¡monólogo de sombras!

Sonrisas no devueltas.


2

¡Ahí estaban los campos bajo el sol leonado

con aromas de espliego y romero!

¡Ahí estabas tú! Urraca indómita

portadora de la yesca

que iba a incendiar la madera dura e impasible

de unos versos que escapaban hacia el influjo lunar,

bésame con labios rígidos de peltre,

¡y sueña mi querido niña incógnita!


3

¡Oh, Hilmarnok la grande!

El constructor no acabó por levantarte,

tus líneas quedaron envueltas en la memoria

de las encrucijadas polvorientas,

surgen preguntas a la ventisca

escapan respuestas difusas,

se ve tu fantasmagórico reflejo al alba

y la soledad es un machete de cuestiones...

Cómo siempre, manos asoladas

para ofrecer gestos de plomo.

viernes, 17 de febrero de 2012

ANJEL (Sí Con J)


Anjel

sí con J,

porque eres caído del reino de la ortografía

porque eres luz cegadora de rebeldía blanca

porque te van a volver dar una paliza como a un perro sarnoso

porque tus alas son la manipulación de su veneno.


¡Anatema a golpe de dedo fálico!

Harina corrompida alzada a los vientos de los mil ojos,

una lágrima como rosa caída al invierno

las palabras vuelven a ser el obituario en tu contra de santos santitos.


Anjel

Sí con J

porque eres el Jorobado abovedado a estigma

porque eres el Jamelgo de las moscas envolventes

porque eres el Jodido de turno

porque eres el Jaspe que debe sangrar.


viernes, 10 de febrero de 2012

ATRAVESANDO RUINAS DE OTRA GUERRA CIVÍL


Cielo negro. Sombras permanentes.

Ojos alquitranados. Cristales del horror.

Sonámbulos de sangre. Fiebre termonuclear.

............................................

Avenida de

chatarra

ruinas

restos

calma entrampada

Un cartel de dirección medio descolgado... Chirría.

Letanía inerte

ceniza medio suspendida

manto de formas volátiles. Acechadoras.

...................................................

Poética superviviente. Razón de añicos.

Decadencia forzada

refugio de tinieblas huérfanas

para charlar.

..................................................

Agarrado a unas hojas chamuscadas

avanzando entre la decadencia

bloques de edificios

combados

destrozados

monolitos imposibles

caídos

arquitectura desesperanzada

verjas de hierro fundido.


Deshechos

umbrales traspasados

en fracciones demasiado rápidas. Perdida sensorial

y …

abisal

insensibilidad

de un cuerpo errático

en tierra quemada.

..............................................................................

En busca

de un ocaso

de una risa fija

cuando hay que reír

para no

despeñarse

mutilarse

traicionarse,

acercándose a los límites que te sujetan cuando eres demasiado flaco y volátil

para no salir despedido por el chantaje de la locura espejo,

mirando

tus viejas amigas manos tan agrietadas,

serpientes de cascotes que intentan clavarse hacia los subterráneos.

.......................................................................

Veo veo veo

¿Qué veo?

Veo ...

¡Qué veo!

Incerteza como una tonelada de sapos cornudos

¿Me vas hacer caminar?

Desde aquí dentro

la torre se alza demasiado alta y doblada

con penuria de quemado sueño lactante

de naipes con efecto mariposa itifálico,

sin saber por qué me encontré raquítico

en esta miseria condescendiente

arruinado for ever,

culpando al aire sordo

siendo la destrucción total

la quebrada para deambular

más efímero que un caracol cascado.

¿Qué hay que ver?

¡Paso de verme a mí mismo!

Ni tan siquiera reflejado en una charca aceitosa

Ni tan siquiera mi sombra devuelta por sucios muros

que se alzan sin sentido en medio de lo caído.

¿El cielo?

Al cielo que le den verga

el cielo es para derribarse.

...........................................................................................

¿Hay noche?

Y si no la hay, me la imagino

con estrellas de cinco puntas

con lunas cuadradas,

¡la hora radioactiva!

¡La barraca de los fenómenos de feria!

Lenguas bífidas

para chupar los restos.

Hasta luego... mi querido sol.


HERNANDIANA



Estudié en un colegio público llamado Miguel Hernández, el famoso poeta de Orihuela muerto en la cárcel durante la guerra civíl española. El vate que viajó de los campos solares a la negror, con el paso de la catastrófe y sus huellas.



Tiempo bastardo entrometido.

¡Tiempo del cocido mondo de huesos!

Alcoy-Orihuela

Orihuela-Alcoy

callejas para jugar al no me ves

ahora sí que me ves,

hasta darse de dientes contra la pared enladrillada

estrellitas anaranjadas...


Cilindros de cuestiones váticas

eso es lo que me espera

manteniendo un rictus impávido hacia la blanqueadora,

alzada esta cárcel del delirio egocéntrico.

¡Guerra! ¡Guerra!

Bombas y explosiones

No sabrás quién soy yo... ¿O te lo dirá un ruiseñor?

Hermano atemporal ... sí.

Puede que vate colgado por el cuello

pero abro este racimo de amaranto elegiático,

tú, cuerpo en verso de vivacidad rural

desnudez a los sentidos que no sonroja

rompe yugos de las eras enfermas de alquitrán.


Está el sol perdido

la luna perdida

los perros perdidos

las chiquillas perdidas

el azafrán perdido

la alcachofa perdida.

¿Dónde estás venus mía?


Libros de olor lanar y de tacto a pajar,

¡eso es!

Mariposas de alas lentas

abejas de zumbidos a contratiempo,

ondas para un corazón de arcilla

una vida que da calor espontáneo

a todo el que surca su deseo y verso.

¡Arriba esta mixtura!

¡Arriba esta amistad a cruce oceánico!

Volveré a descansar bajo la higuera

oliendo sus dulces frutos.




jueves, 9 de febrero de 2012

ALEJADO DEL SOL



Esta noche

quizás me haga más fuerte

o

quizás más débil,

es una elección de filo lunar

en la que muerdo toda palabra

con regusto a sacrificio...


Amor nocturno, senos pálidos

que se clavan y se hunden

en las raíces de la subterránea mascarada

allá donde el terco corazón se empeña

en seguir bombeando un minuto más,

un minuto más un minuto más...


Y yo... y quizás todos... los demás...

aceptamos este abismo perfecto de gomosidad

cegados por el palpo amorfo,

¡Tanteando puede que miserias!

Pero en estos estratos de desolación

hay lenguas que te pueden descubrir o te pueden encontrar,

quizás uñas que busquen con rencor o éxtasis tus gotas

a lo mejor... besos hambrientos que quieran

las venas del cuello

o

destellos de acero que busquen furiosos

traspasar las partes blandas de tu sexo.


Amor nocturno, lecho metamorfo

en el que te balanceas y crujes,

marañas azabaches que ahogan la garganta

que extraen los glóbulos oculares incendiados

y las cenizas de penes y vaginas...

de ti, noctámbulo rondador, depende.

miércoles, 8 de febrero de 2012

EN EL VORTEXXX

EN ESTA TIERRA SIN MAR



En esta tierra sin mar, espirales hacia el hondo tras el paso cortado de los granos cuarzosos de todo lo que se queda troceado.

Cronológicamente varado en una playa lunar, rosas y sicomoros breves en la polvareda y andrógino reflejo descarnado.

El deseo es una cuestión que contrae las huellas, convierte la siguiente palabra en un sequeral.

Amor a raíz de muelas, a vueltas de una sierra monolítica que se empeña en engarzar falsos jaspes como raspas de asolación.

Toro de la Iberia que coagulas las encrucijadas

hielo himalayo que recrujes las perdidas urnas funerarias.


Y así este mar y este amor, columna hormiguero exiliado, son líneas negras a tinta de sepia difusa . ¡Otórgenme un templo! ¡Ablación para desgajarme!

¿Seré humano? ¿Entenderás a esta arpa desafinada? ¿Seré algo?

¿Seré una pregunta increada?

Inmortal tiniebla o alzado paraíso

secciones del mismo inhóspito retorno

desde el marfileño cementerio de los elefantes.


En estos dominios, loor de las astillas cómo lobo incómodo

reniegan las piedras y los fósiles del maremoto

las algas son crudas a cuerpo arcano

y no hay nada más que chicos que nunca están.



sábado, 28 de enero de 2012

viernes, 27 de enero de 2012

ERRATIK




Erratik tik tik tik... ¡tik!

¡Hijos de puta!

Erratik tik tik tik... ¡tik!

¡No logro comprender aunque lo intento!

¡Hijos de la gran chingada!

Es la noche para tragarse el ancestral fracaso

ante las ruinas del diablo,

¡heredando el tiempo como muerte ácida!

Debo confesar que soy el necio que queríais

y mis pasos silenciosos hacen blando

cualquier intento de alcanzar una oportunidad,

¡ah, en este sito se ven tantas guerras!

Y no sé por qué todas... antes de empezar...

perdidasssss

¡tik!

jueves, 26 de enero de 2012

UNA PUTA




Una puta baja del pestilente sol

para verme en el abismo de las hormigas,

le doy el hígado y...

ella quiere superioridad,

¡Aldebrán! ¡Aldebarán!

Jaguares venenosos huelen la muerte

la luna es una jeringuilla degastada de escoria

y tengo risa como tieniebla espesa.

¡Albión! ¡Albión!

Una puta sagrada me clava el rejo...

ahora en el suelo quebrado

lanzo espumarajos... estertores... blasfemias...

una puta

descendió

del vanidoso sol...

lunes, 16 de enero de 2012

NIÑOS QUEMADOS DE LA ESPIRAL NUCLEAR


El dragón me dice que estoy acabado

la suciedad es argamasa constante,

¡ah niños quemados de la espiral nuclear! ¿Dónde estaréis?

Vuestros cuerpos carbonizados

yacen en algún lugar de la luna negra,

y en la misa de tu propia mandíbula dices:

no creo en dios, creo en dios

no creo que crea que creo que no crea

te quiero, no te quiero

aparezco y desparezco

mis niños tienen luz y los tuyos obtienen sombra

los míos ríen, los tuyos lloran,

¿cómo voy a decirte que soy poeta?

Si ni siquiera sabes quién soy y yo te desconozco

así que cada nuevo día no hay nada y lo hay todo...

niños que mueren en un charco de ilusiones

pequeños cuerpos que se doblan bajo el yunque

risas perdidas en algún pozo

rastros de agonía en un desierto de enfermedades

¡La muerte es una mala niñera! ¡Y yo pésimo trovador!


Muero... muero... escribiendo...

cómo un kamikaze hacia el pestilente sol

cómo una katana sin demasiado aprecio por mi cabeza

¿Adónde va mi espinazo a soñar?

Y al pensar que despierto te entrego corazón en mano

puesto que en el agujero sobrante está el granito lunar

de todos y cada uno de las esperanzas de esta espiral,

¡Ah niños de la eternidad!

Puede que la suerte esté echada

pero yo os doy derecho a que crezcáis aquí,

en este búnker de la mente.

viernes, 6 de enero de 2012

NUCLEAR VISIÓN ENCORVADA ENTRE LAS VENUS PROHIBIDAS

Eterna contaminación, te saboreo

el dueño de la realidad, amenaza

latifundios de fustas espinales

te ofrezco, me engañan, nos rematan

la obscura revolución, pesadillesca

abrir

los

ojos

de

golpe

ser profunda noche

recrear el blando día,

abrir

los

ojos

vacíos,

el dedo en una oquedad

la verga atravesando la otra,

el espejo de tus labios secos

aparcados en la risa del dragón,

¿has de probar la huida?

¿O vas a tener coraje?

Alquila una vagina

renta los trozos óseos de dios,

ya llega la radiactividad léxica

para desmontar tus dientes

llevándose la visión encorvada

de una ilusión efímera,

¿quieres contar los isotopos de tu fracaso?

¡Oh venus prohibidas!

¡Cuántos símbolos te tragases en esta ambición!

Habitando la vanidad de las letras

abandonando a la hija

a su suerte de heráldica nuclear

en el desgastado mundo quemado

¡Desvanécete! ¡Piérdete!

No quieres que te entiendan

mientras aspiras los escombros arqueológicos

por la nariz de las contradicciones.

El hambre es el flaco susurrador

y los esqueletos de los reactores tenebrosos

dejan débiles sombras de su existencia,

¡oh venus prohibidas!

Os ofrecen sarcófagos baratos

con grandes descuentos...


Y el rayo de la maldad cayó

de una puta vez

vomitando miles de ratas muertas

y un manto de alacranes chamuscados,

¡pobres campesinos!

Lo terratenientes frotan sus manos cadavéricas

esperando hacerse con la tierra quemada,

la carne se putrefacta bajo la firma forzada,

¿qué queda del encuentro con el verso?

Un par de vasos vacíos

un condón usado

una nariz rota

una cara llena de cicatrices

fosas repletas,

¡oh triste gloria!

Soñaba que soñabas que escribías algo

pero luego nunca lo recordabas

tan solo notabas estar más desgastado,

casi veías latir las entrañas

a través de tu piel diezmada,

¡ah, cuántas verdades habrá allá abajo!

¡Cuántos pozos de alquitrán?

La razón es algo que no llevas

de la mano, si acaso alquilada,

¡qué hay más allá de mañana!

Deja que te responda el oráculo

de lo que quieres oír,

venus prohibidas, encorvadas visiones

¡para vosotras el último loa de la turbia sangre

que mana de la espiral incógnita de tus deseos radiactivos!


Epílogo...

¿Qué es el odio?

Es este almuerzo dispuesto

sobre la mesa con forma de gasterópodo,

lentamente...

alrededor caen las casas demolidas

los restos flotannnnn en un nube preciosa

que desciendeeeee muy despacio

hasta impactar contra el suelo... contra el suelo...

los muertos andan perdidos

los gusanos asoman por los agujeros

de las carnes infectas,

y tú les gritas con manos acucharadas:

¡Vengan a este festín! Tengo:

huevos cocidos, pan duro y calimocho.


Y más allá de este lugar etílico

encontró Pancho Villa a este gachupín

y lo mandó fusilar,

pero él le ofreció balas de plata y un pegaso indómito

a cambio del indulto,

así su pellejo logró salvar.

¡Viva la División de los Rechazados!

La libertad tiene el costo

de muela por muela, letra por letra

de traición y locura.



sábado, 31 de diciembre de 2011

SE ACABA EL MUNDO (OTRA VEZ ...)


Se acaba el mundo

estoy desnudo y con resaca,

tengo la barba de una semana

y el pelo es estropajo.

La verdad es que no estoy

muy presentable.


Ya hace tiempo

que no hablo

que me aíslo

que no uso el reloj.


Se acaba el mundo

mientras en la taza del baño

suelto mis entrañas.


Algunos locos profetas fallaron

los mayas casi lo consiguen

y Newton dice que en el 2060,

yo digo...

¡Chinguen a su madre!


lunes, 19 de diciembre de 2011

MAGIA SEXUAL



Una pregunta rondaba en su cabeza: ¿Cuántas veces la podría coger en un día? ¿10? ¿6? ¿9?... veces... 10... 6... 9... 10... 6... 9. Los números se repitieron en su mente hasta convertirse en un ácido blando que amenazaba con eclipsar la razón, y de pronto se dio cuenta que estaba desnudo en algún lugar perdido. O más bien no recordaba cómo había llegado hasta allí, sentado en el centro de una cochambrosa pieza, iluminada por una bombilla amarillenta colgado de un cable manchado de gotas de pintura. ¿Había sido algo que había tomado? Su boca tenía un regusto amargo y fuerte, y la lengua medio paralizada. ¿O quizás había sido obligado a ello?. Las dimensiones se alargaban o encogían a la medida de uno, al igual que la terrible erección de su verga venada. La rodeó con los dedos, la sintió caliente y un tufo a semen dilató los agujeros de su nariz. Luego, se la meneó hacia arriba y abajo, despacio, hasta que observó en una esquina una sombra que no encajaba con el lugar, y más cuando se movió, proyectando hacia él su figura y los ojos de fuego ambarinos.

Casi sin que tuviera tiempo a reaccionar, aquella criatura se había acercado hasta donde estaba sentado. El fuerte olor a animal le recordó al de una cabra y se excitó al palpar lo que tenía delante. Notó el cuerpo mullido y suave aunque no tenía una clara visión, pues parecía un animal y otras el cuerpo de una hembra. Y aquello lo tocó y se sintió extraño, entre arañazos y caricias. Luego, distinguió dos cuernos puntiagudos y sin tiempo a reaccionar, las bañas bajaron y se clavaron en su pecho. Un dolor flamígero recorrió todos sus nervios e intentó chillar, pero estaba mudo. Intentó agarrar los cuernos para sacárselos pero, estos se retorcieron buscando su corazón hasta que las puntas lo pincharon...


Había vomitado, estaba agachado, retorciéndose. Tenía mucha calor y los ojos vidriosos. No podía concebir ni un pensamiento con claridad. El tiempo era algo ajeno. Percibió su desnudez y se quedó desorientado, pero estaba en una pieza no muy grande y cuadrada. Una bombilla amarillenta colgaba de un cable en el centro... empezó a parpadear y la luz se tornó débil. Algo estaba allí a su lado y tuvo una erección espontánea a pesar de la extraña resaca que tenía. Tenía ganas de coger. Coger lo que fuera, coger hasta secarse. Se tumbó en el suelo y dejó que la bestia se pusiera encima, entre la turbiedad de la luz vio una cadera huesuda que tenía dos rajas. El cuerpo bajó y una de aquellas vaginas se introdujo de golpe en su duro miembro, notó dolor y quizás gotas de sangre salir del glande. Después, los movimientos de subida y bajada fueron tan fuertes que él, sintió que sus huesos golpeaban contra el suelo mientras notaba aquel coño despedir calor infernal. Pero apesar de todo, le gustaba mucho. Y cuando ya estaba disfrutando, la vagina salió de su verga y el éxtasis cambio de súbito por dolor. Pero fueron instantes, porque la segunda raja tomó el relevo introduciendo su hinchado miembro dentro. Y ésta, despedía frío. Pero él no quería que se saliera, y sujetó el cuerpo que tenía encima con fuerza. Quería correrse y no la iba a soltar. Notó como el coño se introducía violentamente hasta chocar con sus huevos, intentando reventarlos y él no podía parar. Tiró con más fuerza el cuerpo hacia el suyo, empalándose, y le clavó los dedos, notando una sensación mullida. Ya no podía aguantar, de nuevo la raja intentó salirse de dentro de él pero no la dejó y soltó un chorro de semen que inundó la vagina hasta que se quedó vacío. Después de aquel momento de éxtasis, abrió bien los ojos. El rostro caprino le miró, él sintió pánico e intentó apartarse. Aquello abrió la boca y una lengua viscosa se alargó hasta sus labios y él los cerró con fuerza, inútilmente. Fueron abiertos con violencia y la notó húmeda entrar hasta su garganta, lo cual le produzco arcadas y se orinó encima mientras le faltaba la respiración. Sintió ahogarse en una especie de líquido primero, para salir de golpe de él y aspirar una bocanada con ansia, a continuación. No supo si había perdido el conocimiento, pero al recuperarse sintió como algo lamía sus cojones y se ponían duros. Empezó a temblar, esperando que aquello le chupara el pene y la excitación regresó con un deseo enjaulado. Sus manos agarraron dos cosas duras, con tacto como de hueso, y tiró de ellas para atraer la cabeza a su verga. Con su ayuda, hizo movimientos violentos, follándose la boca y cuando estaba apunto de correrse, se dio cuenta que eran dos cuernos Sacó la polla de dentro, aturdido, y la leche se derramó por el suelo. En las paredes de la pieza había símbolos que parecían manchas y dibujos rojizos en forma de estrellas. Se acercó a ellos, ahora que los podía ver, y pasó una mano por los signos. Sus dedos se impregnaron de los restos y luego se los llevó a la boca con un regusto a excrementos y sangre. Luego, se agachó en el suelo, en el lugar en el había eyaculado y probó su semen. El tiempo se dislocaba.

Abrió la puerta y salió de allí. Fuera el mundo agonizaba y se acababa. Hacía mucho calor. El aire se combaba en ondas y había humo negro. Aquello le puso cachondo de nuevo, era la eternidad de la libido. Las ansias de follar se descontrolaban y por su boca salían babas. De nuevo buscó algo y sin saber de dónde había salido, montó un culo por detrás. La penetración anal le excitó tanto que la verga se le hinchó a lo bruto y se corrió en apenas unos cuantos movimientos. Pero no estaba en ningún otro lugar, estaba en la pieza. El ser caprino estaba delante, levantado, mostrando sus tetas erectas con las areolas oscuras y su miembro empalmado entre las piernas. Agarró con una mano uno de lo pechos y con la otra el falo, y al tiempo que le hacía una paja hacia círculos en el pezón. Luego dejó la teta y se masturbó a la vez, igualando el ritmo, y sintió como su mano se mojaba mientras se corría manchando de blanco el bello de la criatura. Aquello lo dejó hecho polvo y con cabeza apunto de estallar, en la sien tenía un mazo y un regusto a sangre en las encías. Se sintió morir, pero quería volver a penetrar a aquello. Deseaba atravesar a la criatura de parte a parte, reventarla, agujerearla. Dio golpes con los brazos a su alrededor, girando hacia un lado y hacia otro. Las ansias de cogerla le cegaron y cayó en el suelo. Allí, le esperaba con las piernas abiertas y enseguida se metió entre las caderas, apretando con sus manos la mullidas caderas y metiendo el pene en el agujero. Luego, se arqueó ayudándose con los brazos y con el culo empujó produciendo ecos de carne. Él fijó sus ojos en la cabeza de cabra que tenía debajo mientras embestía, y las cuencas ambarinos de la criatura se llenaron de llamas. Y las flamas estaban quemando sus piernas llegando hasta dentro los huesos, pero él continuaba follándosela, al tiempo que notaba unas uñas clavarse en su espalda. Notaba el orgasmo llegar por sus venas, apesar del olor de su carne quemada atufándole. Estaba a punto de correrse y el pelo se le quemaba, ya no podía aguantar más y mientras atravesaba por entero el coño de la criatura hasta salir por detrás, su cuerpo se consumió.

Las cenizas humeaban, calientes recargando el aire de un extraño olor. Y aún así, él continuaba con ganas de cogerla. ¿Cuántas veces se la follaría en un día? Aquella pregunta rondaba por lo que era ahora su mente, un amasijo de ideas colectivas que daban vueltas en suspensión y que tenían el mismo ansia. Y tal era, que aquel nuevo ente tomó una pequeña conciencia que se concentró en un falo. Una nueva verga creada con venas y carne de lo que flotaba, capaz de follarse al mismo universo.